Un cultivo más riesgoso

Con el fuerte crecimiento del área nacional de cebada podría reducirse el potencial del negocio en 2012/13

En la campaña 2011/12, por segundo año consecutivo, en muchos campos fue más conveniente producir cebada forrajera que sembrar el cultivo bajo contrato con destino a maltería. En estos días los encargados comerciales de la compañías exportadoras están diseñando los nuevos esquemas de contratos de cebada cervecera que ofrecerán en el ciclo 2012/13.

“En la nueva campaña habrá que adecuar los contratos, porque ya no es posible tomar al mercado local de trigo como referencia”, indica Ariel Marelli, responsable de cebada de la filial local de Toepfer (compañía que es una de las principales operadoras del negocio junto con Cargill y Maltería Quilmes).

En la campaña nacional 2011/12 se habrían producido 4,60 millones de toneladas de cebada sobre un área del orden de 1,10 millones de hectáreas. “Si las condiciones de humedad son adecuadas en todas las regiones cerealeras –algo que está por verse– podría esperarse una cosecha de cebada 2012/13 de al menos 6,0 millones de toneladas”, proyecta Marelli.

“En la campaña 2011/12 está previsto que un volumen de 1,8 millones de toneladas sea exportada como cebada forrajera y que 1,2 millones sean colocados como cervecera. De aquí en más (en 2012/13) el mayor crecimiento se registrará en el mercado forrajero”, apunta Marelli.

Factor argentino
En apenas cuatro campañas Argentina pasó del sexto al tercer lugar en el ranking de exportadores mundiales de cebada (tanto forrajera como cervecera; ver cuadro 1). Y se espera que el saldo exportable local siga creciendo en 2012/13. Ese fenómeno no tiene, por cierto, un impacto neutro en el mercado mundial de este cultivo.

La cebada no dispone de un mercado mundial de futuros de referencia global que permita vislumbrar cuál es la expectativa de precios del producto en los próximos meses. Las cotizaciones internacionales del grano dependen, por el lado de la oferta, de la evolución de las cosechas en los principales países exportadores y de la suerte de los granos forrajeros competidores (maíz y trigo). En cuanto a la demanda, además de ser dual (forraje y uso para maltería), es bastante variable y particular en cada una de los países importadores.
 
alt
Fuente: USDA

“El mercado de cebada cervecera es pequeño y vidrioso, mientras que el de cebada forrajera tuvo una situación de precios irreal en la última campaña, a partir de los recortes registrados en la producción mundial de maíz: eso no necesariamente va a repetirse en 2012/13”, indica Alejandro Conti, miembro del CREA Tandil y uno de los socios de la empresa Acción Coordinada de Servicios Agroindustriales (Acsa S.A.), que se dedica a la exportación de especialidades agrícolas (entre las cuales se incluye la cebada cervecera).

“Otra de las cuestiones que debe resolver nuestro mercado es que la cebada cervecera debería contar con un diferencial de precios de al menos 20 u$s/tonelada por encima de la forrajera”, agrega.

En marzo pasado se ofrecieron algunos forwards de cebada forrajera y cervecera en el sur y sudeste bonaerense, a un valor de 170 y 185 u$s/tonelada, respectivamente, para entrega en diciembre de 2012. Tales valores se corresponden con la capacidad teórica de pago de la exportación del producto.

En lo que va del presente año se declararon exportaciones argentinas de cebada cervecera a granel por un valor promedio de 250 u$s/tonelada, con un rango de 217 a 275 u$s/tonelada, mientras que en lo que respecta a cebada forrajera a granel el precio promedio fue de 229 u$s/tonelada con un rango de 210 a 270 u$s/tonelada. La cebada, tanto cervecera como forrajera, tiene un derecho de exportación del 20% sobre el volumen FOB declarado.

Los principales destinos de exportación de la cebada cervecera argentina son Europa (UE-27), China y Latinoamérica (en ese orden), mientras que en el caso de los materiales forrajeros la mayor parte (dos tercios) se envía a Arabia Saudita y el resto a naciones del norte de África y Medio Oriente (tales como Túnez, Irán, Jordania y Argelia, entre otras).

Riesgos
Algunos empresarios agrícolas que sembraron importantes superficies de cebada en las últimas dos campañas planean ahora reducir el área por implantar en el ciclo 2012/13 ante la súper siembra que experimentará el cultivo.

Ante una mayor oferta, la demanda exportadora podrá establecer exigencias más estrictas en lo que respecta a los parámetros de condiciones de recibo de cebada forrajera (conviene en tal caso estudiar la norma de calidad vigente para el producto).

Además, vale recordar que casi toda el área de cebada argentina viene sembrándose en los últimos años con una sola variedad (Scarlett). Esto representa un riesgo biológico enorme que no debe dejar de ponderarse.

alt

Cerrar
*/